Cinco conclusiones sobre tecnología cívica

Hace un par de semanas tuve la oportunidad de pasar un tiempo trabajando con la Sunlight Foundation en Washington, D.C. Para un nerd –como su servidor– interesado en hacer que el gobierno rinda cuentas y sea más efectivo esta experiencia sería análoga a ir a la NASA para un niño de 10 años que quiere ser astronauta. Tener la oportunidad de ver que cómo ocurren las cosas en un contexto distinto, con la gente que ha estado trabajando en transparencia y rendición de cuentas desde antes de que uno supiera qué quiere decir “gobierno abierto” fue una gran experiencia.

Pero este texto se trata de lo que aprendí en D.C. así que no les voy a hablar de lo bonito que es el National Mall sino intentaré resumir mi experiencia en cinco puntos, de manera general y tan adaptado al contexto latinoamericano como sea posible.

  1. No podemos ser unilaterales por siempre. En México, tenemos esta visión de que sociedad civil son “los buenos” y el gobierno son “los malos”. Esto crea una división entre estos dos y generalmente no permite que la gente de gobierno vea posibles aliados en la gente fuera de sus líneas. Las organizaciones y dependencias de gobierno con quienes hablé en D.C. tenían claro que se necesita un acercamiento bilateral si queremos un gobierno que sea efectivo en el siglo XXI.

    Sé que esto puede no ser representativo de la forma en que piensa la mayoría de los funcionarios públicos o las organizaciones de sociedad civil, pero dado el éxito que este enfoque ha tenido con estas iniciativas, desde los proyectos internacionales como la Alianza por el Gobierno Abierto o las iniciativas locales del NDI en distintos países, al trabajo de política pública que hace la Sunlight Foundation en Estados Unidos, deberíamos de buscar convencer y trabajar con los funcionarios que pueden hacer que las cosas ocurran. Los cambios reales ocurren cuando ambas partes se involucran. Encuentra a un aliado dentro de gobierno y ve la manera de crecer la idea adentro. Deshacerse de la idea preconcebida de “buenos” contra “malos” definitivamente nos permitirá ser más efectivos al hacer nuestros proyectos.

    Afortunadamente, en Codeando México hemos encontrado un grupo considerable de aliados en distintos niveles de gobierno que están dispuestos a hacer las cosas de manera distinta, tomando roles de liderazgo en distintos proyectos y tomando parte en conversaciones reales con hackers y ciudadanos de a pie en distintos contextos. Si estos canales no están completamente abiertos en tu país o comunidad, hay distintas maneras de acercarse a los funcionarios, que no necesariamente tienen que ver con la tecnología (ver el punto 3).

    1. Permite a la gente decir lo que piensa, pero haz que su voz cuente. Recientemente, hemos visto reformas que pretendían mejorar la economía y atacar la corrupción, pero todavía existen posibles conflictos de interés en altos niveles de gobierno e incluso actos de censura a medios que cuestionan algunos de estos actos. E incluso viendo esto, en México limitamos la participación a votar o firmar peticiones via Facebook. Y la gente de verdad se ofende cuando sus 50,000 firmas no detienen una decisión que claramente es turbia.
      ¿Sería posible hacer que la gente participe en formas distintas con software como Madison para co-crear estas nuevas leyes o cambios? ¿Sería posible proveer mejor información, de manera más efectiva, para que, si la gente decide que su única participación será votar, lo haga de una manera más informada? Todavía no hemos respondido por completo esto (No hay respuesta fácil o muy estricta sobre esto, pero el siguiente punto podría ayudar a plantear un primer paso) pero un primer paso que nosotros hemos dado para tener este acercamiento a las leyes fue Explica la Ley, para un par de reformas importantes y la Constitución, pero cerrar el ciclo y tener acciones claras para esta plataforma será el siguiente paso.

    2. Construye con, no para. Esto es algo que Laurenellen Mccann ha dicho por un rato ya. La tecnología cívica debe de ser sobre la gente, no sobre la tecnología. Esto quiere decir que deberíamos acercarnos a comunidades que ya existan antes de encontrar un problema específico, considerar plataformas que no necesariamente son enfocadas en tecnología o son de baja tecnología antes de construir software nuevo. Por ejemplo, si en México queremos construir una herramienta para defender el derecho humano al acceso al agua en el país, no podemos construir una herramienta para la gente que la defiende. Debemos trabajar con ellos. Las organizaciones y comunidades que defienden ese derecho, probablemente conocen a todos en el gobierno que pueden decidir en ese tema y la tecnología es solamente una parte pequeña de esto. Conoce a esa gente que puede ayudarte a lograr tus metas, ayuda a ellos a cumplir las suyas. Háganlo juntos, incluso si no triunfan, por lo menos tendrás nuevos aliados para la próxima.

    Esto funciona en todos los niveles. Ya sea con las comunidades de hackers trabajando en problemáticas específicas o construyendo aplicaciones que funcionen a nivel nacional, tenemos que acercarnos a las comunidades primero, codear después.

    1. Pero además, define quién es tu comunidad. Para ser honesto, la mayoría del trabajo que hacemos es específico para un nicho. La verdad no puedo pensar en la mayoría de mi familia discutiendo la importancia de las leyes de acceso a la información en México durante una comida. Y eso está perfecto, porque no son nuestra comunidad objetivo en ese tema. Si queremos construir una comunidad que incluye a tanta gente como sea posible, está bien. Por ejemplo, Code for DC ha hecho eso muy bien, al trabajar con comunidades que se beneficiarán de soluciones tecnológicas.

    Si descubrimos que nuestro nicho incluye solamente a ONGs o funcionarios de gobierno, eso está bien también. De hecho esa es una de las mayores fortalezas de la Sunlight Foundation: Trabajar y cuestionar a los gobiernos pero también asociándose con otras organizaciones que eventualmente podrán tener acciones específicas con un público más amplio.

    Así que debemos tener esto claro y trabajar con ese nicho. La efectividad de una organización puede depender de eso. En Codeando México seguimos definiendo esto, pero la necesidad de hacerlo es clara, de otra forma nuestros esfuerzos podrían perder fuerza por tratar de cubrir demasiados campos.

    1. Se tan sostenible como puedas. La mayoría de nuestras organizaciones son sin fines de lucro. Eso es fantástico porque nos permite acceder a muchos fondos y grants buenísimos. Pero los grants no duran para siempre. Si puedes, encuentra una manera de ser auto sostenible y trabaja en eso. En América Latina, parte de ser “los buenos” nos impide monetizar el software buenísimo que hacemos. La posibilidad de tener dinero no debería de frenarnos a hacer cosas. Una vez que descifremos esto, estaremos un paso más cerca de ser sostenibles. No es fácil pero es sano. Mientras más pronto lo hagamos mejor.

Esos son, en resumen, los aprendizajes que tuve en mi estadía en D.C.. Sé que los contextos pueden cambiar, pero puede ayudarnos a identificar cómo acercarnos a responder las preguntas que nos preguntamos en los países de Lationamérica.

Es probable que estos puntos continúen expandiéndose e idealmente que cada uno se vuelva su propia entrada de blog. ¿Alguna pregunta? ¿Comentarios? Me encantaría escuchar si algo de esto tiene sentido para los que leen. Pueden contactarme via twitter o enviarme un correo a oscar@codeandomexico.org