Una politóloga en Codeando México

Soy muy sincera cuando digo que intenté algunas veces explicar qué es Codeando México, y qué iba a hacer yo como politóloga ahí, digo algunas veces porque la verdad, aunque en el momento que me dieron la gran y tan esperada noticia de que sería parte del equipo quería gritarlo a medio mundo. Después de unas cuantas veces fallidas desistí en mi tarea de intentar que mis amigas, mi familia, mis ex colegas entendieran qué es Codeando México y cuál sería mi rol en este increíble y desconocido ecosistema.

Creo que soy buena explicando cosas, puedo suponer entonces que ese no fue el problema; mis amigas, mi familia y ex colegas son gente muy capaz y tampoco creo que el inconveniente haya sido que ellos no sepan comprender; pero es que verdaderamente explicar qué es Codeando México y que haría yo allí, como politóloga con un enfoque tan social, público y político y con cero experiencia en tecnología, no era y no es tarea sencilla.

Pero para mí es algo muy fácil y puntual, que además se resume en tres elementos fundamentales y escuetos.

Primero, soy una apasionada de lo público, me encanta saber que con mis capacidades potencializadas al máximo estoy contribuyendo a mejorar de alguna manera el entorno y la comunidad que me rodea. No sería feliz produciendo un bien o servicio que sólo sirva para una necesidad superficial o para hacer que la gente siga consumiendo, me gusta generar bienes, servicios pero sobre todo ideas que solucionen problemas y necesidades urgentes y reales del quehacer público y cívico de mi realidad (habrá que definir luego que significa ese quehacer público y cívico).

Por otro lado, me encantan los proyectos de cooperación y colaboración entre sociedad civil y gobierno; aunque muchas veces hablamos en distintos lenguajes, estoy totalmente convencida que el futuro de nuestras sociedades y ciudades dependerá en gran medida de la forma en la que ambas partes comencemos a interactuar y podamos comprender que si bien trabajamos en un sistema de contrapesos no estamos peleados y cuando logramos un sincero entendimiento, respetando posturas de las dos partes, es cuando concretamos cosas que verdaderamente trascienden y valen la pena.

Y por último, me fascina la diversidad, me encanta verme envuelta en diálogos que me retan, enfrentarme con temas que no manejo y ambientes de los cuales puedo aprender constantemente. Creo que los equipos multidisciplinarios son los invencibles, aquellos que pueden combinar distintas formas de entender y ver las cosas, aquellos en donde interactúan mentes creativas pero que no crean necesariamente de la misma manera, en donde participan voces que se atreven a levantar la voz, pero que no hablan de la misma forma.

¿Por qué y cómo estas tres afirmaciones, explican mi llegada a Codeando México? Creo que es la plataforma ideal donde puedo cumplir con los tres componentes: incidir en temas públicos, reales, y urgentes de la ciudad, país e incluso continente en el que me encuentro. Puedo colaborar y cooperar directamente con instancias gubernamentales y otras organizaciones de la sociedad civil explotando de cada parte sus potencialidades y habilidades y por último rodearme de un equipo que tiene habilidades técnicas muy distintas a las mías; lejos estoy de saber “codear” –la tecnología no es uno de mis fuertes– pero estoy segura que el complemento que podemos lograr es casi perfecto.

Codeando México, con su fuerte visión de innovación, de trabajar fuera de los esquemas tradicionales, con su energía hacia el cambio estratégico y con sus enormes ganas de incidir en la creación de un mundo mejor, por más cliché que suene, representa para mí la plataforma donde quiero y sé que debo estar. La tecnología y la innovación cívica no son el remedio a todos los males, pero representan hoy un respiro esperanzador y fresco en el sistema. Una nueva forma de ver y entender cómo hacer y transformar las cosas y la verdad es que hoy en ello, confío profundamente.