Banregio lanza su primer Reto Cívico

Te voy a contar la historia de Maribel y su familia.

Maribel es una madre soltera de ingresos bajos. Vive con sus 3 hijos y trabaja como cajera en un restaurante. Ella no pudo terminar la primaria y su mayor anhelo es poder ver a sus hijos realizados y poder comprar su casa propia. Para esto, intenta ahorrar en tandas o debajo del colchón donde dice que su dinero estará más seguro. Todos los días lleva a sus dos hijos a estudiar y la hija más grande se va a vender en un puesto de dulces y galletas que pusieron en la esquina. De vez en cuando se meten a robar a su casa y tiene que reponer sus utensilios como el microondas o la televisión. Para este tipo de gastos o algunos otros, fuera de sus gastos recurrentes, ella utiliza el dinero que está bajo su colchón. También hay veces que este dinero no les alcanza por lo cual su última opción es recurrir a una tarjeta de crédito o en gastos más grandes, un préstamo informal.

De lo que Maribel aún no se ha dado cuenta, es de que su dinero debajo del colchón cada día tiene un menor valor por la inflación. O, que ese dinero va desapareciendo poco a poco si no cuida sus gastos. La familia de Maribel es una de las miles de familias que viven al día, para pagar deudas o para reponer lo que les roban. Su sueño de tener una casa propia, muy difícilmente podrá cumplirse si sus hábitos de ahorro siguen siendo los mismos. Y, basándonos en estadísticas de educación en México, sus hijos tienen solo un 20% de probabilidades de terminar la preparatoria.

Esto, no es culpa de Maribel, ni de su familia. Maribel nunca recibió educación financiera por lo cual, aún cuando usa el dinero a diario, no entiende nada acerca de él. En México, ningún programa oficial de educación incluye la educación financiera en niveles de primaria, secundaria y preparatoria. Aún así, en niveles de educación superior muy pocos lo incluyen en sus temas prioritarios. Como la familia de Maribel, 80 millones de mexicanos viven al día o para pagar deudas y 65 millones de mexicanos carecen de educación financiera y solo el 20% de los que la reciben, la recibieron de tal forma que pueden aprovechar las herramientas financieras.

Vivimos en un mundo en donde el dinero es lo único constante. Aun así, vivimos en un país el cual se inclina a no educar a su población en el buen manejo del dinero. La responsabilidad ahora está en nosotros. Las universidades, los programadores, los docentes, el gobierno y en especial, los bancos de México. Es por esto que Banregio y su área de Responsabilidad Social nos enfocamos en traer oportunidades de educación a estos 80 millones de familias como la familia de Maribel. El pasado Septiembre iniciamos con un programa en escuelas primarias que ha impactado a más de 50 familias a poder crecer con hábitos financieros sanos.

Estos esfuerzos nunca van a ser suficientes. Es por eso que convocamos a cualquier persona o equipo a que se sume a este movimiento de educación financiera. Sabemos que juntos podemos emprender las soluciones financieras e impactar a el 100% de los mexicanos. Con la tecnología podemos llevar la educación a todos lados. Ayudemos a Maribel. Banregio ya se unió al movimiento.

Y tú, ¿aceptas el reto?