De esto se trataba

Hace unos fines de semana me tocó ser parte del Retiro Hack México. Una escapada para reflexionar junto a un grupo increíble de hackers cívicos sobre lo que es hacer tecnología de impacto en el país. Pero también, para entender lo que serían los primeros pasos de Codeando México en su transición de una organización a una comunidad.

En el retiro resonaba frecuentemente la necesidad de encontrar maneras de convocar y sumar más gente al movimiento cívico, y de alguna manera guiar esta motivación y energía a través de contribuciones claras y de impacto.

Y ahora, a 3 años de iniciado el proyecto, me encuentro con esta definición del 2013 de lo que pretendía perseguir Codeando México:

¿Qué sucedería si tuviéramos hackathons en la nube, sucediendo los 365 días del año, reuniendo miles de organizaciones, hackers y diseñadores?

Fuente: Web Archive - codeandomexico.org en Abril del 2013

Desde su visión inicial, Codeando México buscó crear espacios de innovación donde todos pueden sumar. El concepto sigue presente y mis sospechas se confirman con lo siguiente que encontré en mis notas de hace años:

[…] En cambio la comunidad hacker es orgánica, descentralizada, ..., ubicua, asíncrona, elegante. [Con el potencial de...] acelerar la innovación de nuestra sociedad y gobierno.

Fuente: En alguna discusión de Basecamp titulada "CORE: Inspiración a 36,000 ft de altura".

Descentralizar y abrir espacios implica empoderar y democratizar. Muestra de esto es el crecimiento orgánico de Codeandos en diferentes ciudades del país, así como las micro-comunidades que trabajan concretamente en temas desde distintas plataformas, coordinándose sin una jerarquía vertical.

Ahora que el rol de Codeando evoluciona al de ser un catalizador positivo de proyectos y comunidades donde cualquiera puede sumar, contribuir y proponer, no me queda duda de que este espacio que tanto hacía falta hace unos años, comienza a tener forma. Esto ya no es una organización, es una comunidad; un movimiento.

De esto se trataba.