Se buscan OSCs que quieran innovar

Innovación abierta y tecnología cívica para OSCs

La tecnología cívica con una definición que nos gusta mucho de nuestro colega de Social Tic Juan Manuel Casanueva, es aquella tecnología “que busca integrar las habilidades de las y los desarrolladores de tecnología digital para habilitar y reforzar soluciones para problemáticas sociales“. Es decir la tecnología cívica es aquella que se utiliza para resolver problemáticas públicas y sociales. Es una industria que ha crecido mucho en los últimos años, aunque en México aún queda mucho por hacer, en Estados Unidos, por ejemplo, los números son impresionantes: la inversión en tecnología cívica por parte de los gobiernos estatales y municipales está creciendo 14 veces más rápido que la inversión en tecnología normal. Por otra lado, Omidyar Foundation estimó que 23 empresas de tecnología cívica en el 2015 levantaron 285 millones de dólares en inversión Sin duda la tecnología se está posicionando como una gran herramienta en la composición de soluciones a problemas públicos.

A veces escuchamos ¿es word tecnología cívica? la uso todos los días y trabajo en una OSC, la respuesta es: NO!. Word fue creado para procesar textos y no conceptualizado con un fin social, aunque pueda ser usado en tareas con ese fin. Algunas aplicaciones de tecnología cívica en México son por ejemplo: Mejora tu escuela, In/Fraccion, Ligue Político o Explica La Ley

Resultaría obvia entonces el uso de tecnología cívica por organizaciones de la sociedad civil, son actores que todo el día, todos los días resuelven problemáticas que nos aquejan como país en el ámbito social y público. Sin embargo, existen condiciones estructurales de las organizaciones del mundo social que hacen que como consecuencia el uso de la tecnología cívica sea nulo o limitado en sus actividades.
En primer lugar la falta de financiamiento, una constante en las OSCs mexicanas; algunas de las explicaciones derivan del hecho que en promedio en el mundo, el 34% de los ingresos de las OSCs provienen de recursos públicos, en México sólo el 8.5%.. Por otro lado, otras de las condiciones es la falta de tiempo, las organizaciones están muy ocupadas, siempre con agendas llenas y con una enorme lista de prioridades en las que preocuparse, esto hace que construir tecnología cívica para fortalecer sus misiones no aparezca dentro de sus primeras cosas a hacer. Esto se debe, entre otras cosas, a que mientras en países como Argentina existe una OSC cada 420 habitantes, en Colombia una organización cada 675 y en Canadá 1 cada 35 habitantes, en México somos 1 organización de la sociedad civil cada 5,750 personas

Por último la falta de capital humano con habilidades tecnológicas es evidente, es decir no estamos afirmando que en las organizaciones de la sociedad civil no exista gente que entienda o sepa de tecnología, seguramente sí. Lo que intentamos explicar es que son muy poc@s los programadores o desarrolladores de software que prefieren trabajar en el llamado tercer sector, los sueldos en la industria de la tecnología son mucho más tentadores, comparado al sector social donde sólo el 44% de los sueldos en organizaciones de la sociedad civil son remunerados Por otra lado, aún imperan los perfiles más sociales, de humanidades en el mundo de las OSCs y muchos menos técnicos, esto es algo que buscamos cambiar desde Codeando México, pero entendemos que no será una transformación rápida.

Lo que tenemos entonces es organizaciones alejadas del mundo de la tecnología cívica, y aunque expresamos repetidamente que aunque no cuenten con herramientas creadas específicamente para solucionar la problemática que trabajan, sus organizaciones seguirán siendo exitosas es cierto también que apoyándose en una herramienta tecnológica podrán fortalecer sus misiones y sus resultados.
La pregunta que intentamos resolver desde Codeando México es ¿cómo hacer que más oscs mexicanas utilicen tecnología cívica dado el contexto en el que se encuentran? La respuesta que encontramos es: con apoyo de la innovación abierta.

La innovación abierta cuya filosofía está detrás de nuestro proyecto Retos Públicos en coordinación con la Estrategia Digital Nacional, es un concepto creado por Henry Chesbrough en 2003, pensado originalmente para el ámbito empresarial; la teoría impulsaba a hacer uso de las capacidades innovadoras existentes en el entorno de la empresa y no sólo las internas. El ejemplo perfecto es la plataforma de Lego Idea Connection, en la que la empresa invitan a sus clientes a construir el set de ladrillos ideal, esto después de que la empresa se vio en crisis por el surgimiento de los videojuegos.

Aunque es una teoría que en sus inicios se implementa sólo en el ámbito empresarial, se ha extendido al sector gubernamental y actualmente buscamos llevarla al sector de las organizaciones de las sociedad civil. La innovación abierta es aprovechar el talento y la creatividad externa a la organización para encontrar soluciones a retos internos; significa que no se requiere ser excelente en todo, es decir no significa que una organización de la sociedad civil tenga un equipo de desarrolladores propio, pero sí que sepa colaborar con equipos externos que son mejores en ese rubro.

Con esta lógica hemos creado Retos Cívicos, una nueva plataforma de innovación abierta de interacción entre organizaciones de la sociedad civil y la comunidad tecnológica para crear soluciones a problemáticas cívicas, públicas y sociales.

Gracias al apoyo de Microsoft, estamos buscando a organizaciones que deseen lanzar un Reto Cívico con nosotros. Buscamos problemáticas relacionadas al tema de la juventud en México y/o a los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU.
La convocatoria estará abierta hasta el 07 de marzo.

Toda la info se encuentra en el siguiente link: retoscivicos.codeandomexico.org

Sólo tienes que compartir hacia afuera una problemática que aún no sepas cómo solucionar, ¿qué esperas para empezar a innovar abiertamente?

Cualquier duda o comentario escríbenos a: retoscivicos@codeandomexico.org